Amanecía y bajo un cielo ceniciento, Ernesto –a quien todos apodaban “el maestro”- se encaminó hacia la orilla del mar portando sus implementos de pesca y acompañado del pequeño Jonás. Como tantas mañanas, clavó su porta-cañas en la arena mojada, armó la línea de pesca, encarnó el azuelo y, bajo la atenta mirada de su hijo, comenzó a atravesar las rompientes para lanzar el plomo bien lejos.
Con un hábil movimiento sacudió la caña hacia delante. Mientras seguía la trayectoria del lastre, vio como un bote de madera se dirigía a remo hacia la costa con tres personas a bordo. Su diseño era más bien antiguo, como las ropas de su reducida tripulación.
Ernesto volvió a la orilla sin prestarles mayor atención y, tras fijar su caña al soporte de metal, Jonás le señaló el horizonte. El miró sobre su hombro creyendo que le indicaba el bote que acababa de ver pero grande fue su sorpresa cuando observó unos cientos de metros mar adentro a un enorme galeón con velas, aparejos y marineros yendo y viniendo sobre cubierta.
Sobre la majestuosa embarcación ondeaba orgullosa la bandera del reino de España.
- ¡Buen día, buen hombre! –dijo uno de los tripulantes al tocar tierra.
Por sus ropas y su porte, daba la impresión de mandar sobre los otros dos. No tenían uniformes por lo que Ernesto pensó que no se trataría de un viaje de graduación de cadetes o algo así. Por lo que sólo restaba considerar la posibilidad de que estuvieran rodando alguna película de época.
- ¿Podría indicarme vuestra merced qué tierras son éstas en las que me encuentro y qué fecha es la de hoy? –Interrogó el hombre a cargo del bote con exquisitos modales y un fino acento español.
- Es… es… esto en Monte Hermoso… -dijo Ernesto tartamudeando- …y hoy es 15. –agregó.
El hombre sonrió satisfecho, aunque preguntó una vez más.
- A riesgo de parecerle desorientado o impertinente… ¿podría asimismo informarme el mes y qué año del Señor es éste? –agregó amablemente el hombre.
- Si…-dijo Ernesto dudando- …hoy es 15 de abril de 2010. –
El hombre sonrió animado y les dijo a los dos marinos que lo acompañaban:
- Es el lugar y el día correcto, vayan y díganle a su capitán que le agradezco de todo corazón la colaboración prestada y su hospitalidad durante los últimos dos años. Finalmente he arribado a mi destino. –
Luego los estrechó en un abrazo y desenvainando la espada que llevaba ceñida al cinturón, la levantó hacia el cielo agregando en voz alta:
- ¡Que viva el rey!-
- ¡¡ Viva el rey !! –le respondieron las voces.
Con este saludo, los dos marineros retornaron al bote y se alejaron de la orilla remando nuevamente en dirección al galeón.
Mientras Ernesto y el pequeño Jonás observaban sorprendidos la escena que se desarrollaba a su derredor, aquel particular personaje, que parecía llegado desde lejanas tierras y desde otro siglo, recogía su magro equipaje y les hacía señas para que lo acompañasen abandonando la playa y adentrándose en el pueblo. Ellos los siguieron como presos de un mandato hipnótico aunque en el fondo sabían que era más que una enorme curiosidad.
El hombre, cansado, detuvo sus pasos, se secó la frente y los invitó a sentarse sobre la arena.
Con un hábil movimiento sacudió la caña hacia delante. Mientras seguía la trayectoria del lastre, vio como un bote de madera se dirigía a remo hacia la costa con tres personas a bordo. Su diseño era más bien antiguo, como las ropas de su reducida tripulación.
Ernesto volvió a la orilla sin prestarles mayor atención y, tras fijar su caña al soporte de metal, Jonás le señaló el horizonte. El miró sobre su hombro creyendo que le indicaba el bote que acababa de ver pero grande fue su sorpresa cuando observó unos cientos de metros mar adentro a un enorme galeón con velas, aparejos y marineros yendo y viniendo sobre cubierta.
Sobre la majestuosa embarcación ondeaba orgullosa la bandera del reino de España.
- ¡Buen día, buen hombre! –dijo uno de los tripulantes al tocar tierra.
Por sus ropas y su porte, daba la impresión de mandar sobre los otros dos. No tenían uniformes por lo que Ernesto pensó que no se trataría de un viaje de graduación de cadetes o algo así. Por lo que sólo restaba considerar la posibilidad de que estuvieran rodando alguna película de época.
- ¿Podría indicarme vuestra merced qué tierras son éstas en las que me encuentro y qué fecha es la de hoy? –Interrogó el hombre a cargo del bote con exquisitos modales y un fino acento español.
- Es… es… esto en Monte Hermoso… -dijo Ernesto tartamudeando- …y hoy es 15. –agregó.
El hombre sonrió satisfecho, aunque preguntó una vez más.
- A riesgo de parecerle desorientado o impertinente… ¿podría asimismo informarme el mes y qué año del Señor es éste? –agregó amablemente el hombre.
- Si…-dijo Ernesto dudando- …hoy es 15 de abril de 2010. –
El hombre sonrió animado y les dijo a los dos marinos que lo acompañaban:
- Es el lugar y el día correcto, vayan y díganle a su capitán que le agradezco de todo corazón la colaboración prestada y su hospitalidad durante los últimos dos años. Finalmente he arribado a mi destino. –
Luego los estrechó en un abrazo y desenvainando la espada que llevaba ceñida al cinturón, la levantó hacia el cielo agregando en voz alta:
- ¡Que viva el rey!-
- ¡¡ Viva el rey !! –le respondieron las voces.
Con este saludo, los dos marineros retornaron al bote y se alejaron de la orilla remando nuevamente en dirección al galeón.
Mientras Ernesto y el pequeño Jonás observaban sorprendidos la escena que se desarrollaba a su derredor, aquel particular personaje, que parecía llegado desde lejanas tierras y desde otro siglo, recogía su magro equipaje y les hacía señas para que lo acompañasen abandonando la playa y adentrándose en el pueblo. Ellos los siguieron como presos de un mandato hipnótico aunque en el fondo sabían que era más que una enorme curiosidad.
El hombre, cansado, detuvo sus pasos, se secó la frente y los invitó a sentarse sobre la arena.
(continuará)
Escrito por Christian Eric Lavin Prosen




![[Necesaria] p/Gustavo Camacho [Necesaria] p/Gustavo Camacho](http://3.bp.blogspot.com/_qWYzdvNcFeM/SByXfCBoOpI/AAAAAAAAAZI/2QT8DTTd-EE/S1600-R/necesaria-pie.jpg)














